domingo, 10 de abril de 2011

CUANDO ESTRENAS TU AUDÍFONO


CUANDO UTILIZAS UN AUDÍFONO…
Cuando usas un audífono quieres que realice la función de sustituto de tu propio oído. Y esa es su función, la substitución de un oído que no actúa con normalidad pero con ciertos límites. El oído normal da preferencia a lo que deseamos oír y aísla los ruidos innecesarios, -el audífono amplifica todos los sonidos- por eso tiene que aprender a seleccionar de nuevo los sonidos que quiere oír, eliminando los demás.
LOS PRIMEROS PASOS HASTA CONSEGUIR UNA PERFECTA ADAPTACIÓN.
Casi todas las personas, ya sean niños o mayores, al comenzar a utilizar un audífono tienen problemas de adaptación. Con un poco de paciencia aprenderás a utilizar a tu nuevo “amigo”:
- Ajusta el volumen a un nivel confortable. Debes evitar un volumen demasiado fuerte, porque el ruido de fondo también se amplifica proporcionalmente.
- Realiza pruebas con el audífono en casa, en ambiente tranquilo.
- Escucha los ruidos de fondo, como pasos, coches circulando o niños que juegan. ¿Puedes identificarlos?
- Cuando te fatigue el oír, baja el volumen o desconecta el audífono.
- Comienza de nuevo tras un rato de descanso.
- Durante la primera semana, debes llevar el audífono más o menos una hora, y después descansar una o dos horas y repetir. Poco a poco, te acostumbrarás al audífono, al molde y a los sonidos nuevos y extraños.
CONVERSACIÓN
Empieza practicando sólo con una persona. Haz que algún amigo o familiar se siente frente a ti, a una distancia no muy exagerada. Pídele que te hable lentamente y mirando hacia ti.
Cuando escuches, estudia bien los movimientos de sus labios y las expresiones de su cara, como hacen todas las personas en sus conversaciones con los demás. Esto te ayudará a entender lo que dice aún cuando pierdas una o dos palabras de la conversación.
Intenta ajustar el volumen del audífono en la opción más confortable posible, cambiando la posición del potenciómetro cuando salgas a la calle.
PRACTICA OYENDO LA RADIO O VIENDO LA TELEVISIÓN
Comienza escuchando a una sola persona (por ejemplo un presentador de un programa), viendo las noticias o en otro programa de tu gusto y acostúmbrate a la forma de hablar de esa persona. Aunque el sonido de una radio o televisión es más metálico que una voz humana, puede ayudarte a distinguir sonidos y voces antes de que aprendas a conversar en grupo.
En el caso de que hables con personas de voz parecida, tienes que observar cuidadosamente al que habla con el fin de evitar dificultades.

Mi cole